Thursday, December 04, 2008

Dos poemas fugaces

Caminando por Insurgentes de C.U. al metrobús Dr. Galvez hay un par de poemas escritos en el piso con tinta fosforescente. Poesía de la fugacidad, que se borrará sin dejar rastro alguno de su presencia. Eso, señores, es hermoso.

Primer poema fugaz

La soledad
es tan recurrente
como el olvido
como el hambre
como la miseria
como la noche
como tu ausencia.
R.S.
(Copiado el 1-12-08, al lado de la Facultad de Psicología, C.U.)


Segundo poema fugaz

Este
poema comienza
a delinear la
silueta de tu
mirada
J.C.

(Copiado el 1-12-08, en el puente peatonal de Insurgentes y Universidad)

Monday, September 29, 2008

ACOMPÁÑANOS ESTE VIERNES 10 DE OCTUBRE A LAS 19:00 EN EL CENTRO CULTURAL LA PIRÁMIDE A LA PRESENTACIÓN DE NUESTRO LIBRO PARAÍSO EN LLAMAS. ¡HABRÁ MEZCALES GRATIS!

Tuesday, August 26, 2008

Ofrecen libros frescos, baratos y a domicilio

Por Dora Luz Haw

En un hecho casi insólito dentro del mercado de los libros, hoy es posible conseguir, por sólo 50 pesos, ediciones sumamente cuidadas sobre temáticas no ordinarias y con impresiones impecables, sobre arte, la urbe y literatura.
Hasta ahora son seis las publicaciones realizadas por Casa Vecina, Espacio Cultural de la Fundación del Centro Histórico, institución privada de carácter público, que desde el año pasado comenzó a trabajar en el impulso de la colección titulada Libros de la Meseta.
Con tirajes de mil ejemplares cada uno, los textos pueden encontrarse en las librerías más importantes de la Ciudad de México, entre ellas, las del Fondo de Cultura Económica.
Y si trasladarte por el DF es pretexto para no adquirirlos, Casa Vecina ofrece la opción de llevártelo a domicilio por 15 pesos más cada libro y, si esta oferta fuera poco atractiva, si compras cinco te regalan el sexto.
La campaña la impulsa el promotor de la editorial, Antonio Calera-Grobet, escritor que desde los 90 promueve iniciativas editoriales y que, al convertirse en 2006 en director de Casa Vecina, consideró indispensable lanzar un sello.
A pesar de que las actividades que se realizan en este espacio cultural convocan permanentemente a un público, el editor consideró que era indispensable difundir de manera mucho más amplia y contundente la labor de Casa Vecina.
Interesado en promover la producción propia, en principio se acercó a gente que conocía y que estaba trabajando en materiales inéditos poco comunes. Tal es el caso del poeta uruguayo Eduardo Milán, quien después de dedicar casi todo su trabajo reflexivo a la poesía latinoamericana, realizó un ensayo sobre poesía mexicana.
A fin de abarcar un ámbito temático muy amplio, Calera-Grobet dividió la colección en tres dominios: Urbe, Arte y Literatura.
En Urbe me interesa todo el pensamiento sobre el patrimonio vivo, las crónicas, la antropología, podríamos decir que la microhistoria. Pero me interesa que sea gente de 30 años la que se acerque a escudriñar esos símbolos que en otras épocas han sido trabajados por cronistas ahora mayores.
La idea es que sean nuevos los ojos que vean a la vieja ciudad y se interesen por temas actuales, dice.
Ejemplo de ello es La Muerte de tu Lado, libro hecho por vecinos de la calle Regina, donde se ubica el centro cultural, quienes ya tenían un trabajo fotográfico de más de cinco años sobre la Santa Muerte en Tepito.
En el caso de las publicaciones sobre Arte, no le interesa hacer catálogos de obra para la proyección o legitimación de algún autor, sino impulsar la reflexión sobre las manifestaciones contemporáneas y publicar textos que sean arte en sí mismos.
Me interesan temas como el mercado y el espacio público. Me gustan las miradas frescas porque creo que es importante incentivar el nacimiento de nuevos valores.
Creo que hace falta un relevo generacional en la crítica artística y este es un buen medio para ayudar a la consolidación de voces que requieren de publicaciones para su asentamiento, señala.
Piensa que en México hay una crítica efímera que se difunde en los medios de comunicación así como otra más seria, que hacen los centros de investigación, pero cuya elaboración es mucho más pausada y de lenta sedimentación y que ahonda en temas quizás no tan frescos.
Quiero textos que no encuentras en revistas, sino el trabajo de alguien que tuvo tiempo para escribir y tomó de manera perpendicular o tangencial la crítica que conocemos. Me interesa que se atrevan a pulverizar el formato del ensayo, agrega.
En cuanto a la línea literaria, su objetivo sigue siendo el de estimular nuevos talentos, por ello, tras iniciar con un autor consolidado como Milán, se publicó Divino Tesoro, una antología que reúne trabajo de autores nacidos entre 1976 y 1990, quienes se reunieron en un encuentro convocado por la propia Casa.
Hasta ahora, los libros pueden encontrarse en el DF, sin embargo Calera-Grobet busca su difusión en todo el País, sobre todo a través de pequeñas librerías y ferias del libro.
Los primeros lanzamientosHasta ahora el centro cultural Casa Vecina ha realizado seis publicaciones en su colección Libros de la Meseta.
Urbe
La Muerte de tu Lado
· De Claudia Adeath y Regnar Kristensen.
· Investigación de carácter antropológico sobre las prácticas religiosas y culturales en torno a la Santa Muerte en el barrio de Tepito.
Arte
15 minutos de flama
· De Erik Castillo.
· Meditación que se pregunta por el estado actual de la crítica de arte.
Símbolos, Fantasmas y Afectos. 6 Variaciones de la Mirada Sobre el Arte en México
· De José Luis Barrios.
· Análisis desde el punto de la filosofía y la historia del arte, de seis artistas mexicanos.
Monumentos Menores.
Mutaciones en el Paisaje Urbano
· De Sandra Calvo y Pedro Ortiz Antoranz.
· En esta edición bilingüe se reúnen diversos registros gráficos sobre objetos y estructuras disociados de su función original, ubicados en los espacios públicos de diversas ciudades.
Literatura
Sobre la Capacidad de Dar Sombra de Ciertos Signos como un Sauce
· De Eduardo Milán.
· Reflexión sobre la poesía mexicana.
Divino Tesoro. Muestra de nueva poesía mexicana
· Muestra de poetas nacidos entre 1976 y 1990.

Fuente: Reforma / México
Martes, 26 de agosto de 2008

Thursday, August 21, 2008

Tiempal
Libro de pinturas
por Orlando Guillén


Con el bastón abría un hoyito,
y sembraba una tos; abría un hoyito,
y sembraba una tos
Salarrué

No quieren morir las muchachas muertas,
siempre enamoradas.
Enamoradas del amor nonato.
Del pecho escrupuloso de los jóvenes cadáveres machos.
De la plancha sangrienta del espejo de Lesbos.
De entrambasaguas como las sirenas y los centauros.
Las indiferentes
rasgan la cremallera del himen
impoluto de los ataúdes y saltan como violines
en la fiesta del crepúsculo
los adolescentes muertos que se masturban con condón.
Carmen bajó antes que yo
bajara a su agujero, hambreada de amores
inconsútiles, y antes que yo me viniera
y todo se fuera a la chingada
devoró la carne negra de la savia
y dejó la blanca para las gusanas de ramazón.
Su aliento fue ceniza entre baba blanca entrecortado
y espasmo el fuego verde
de sus cuencas verdes
amorosas y hostiles.
La montura de las muertas
es despojo entre los pingajos de la guerra.
Las más ilusas pisan papeles de música,
perfuman corcheas, estremecen la hojarasca
mojada de los bemoles.
Las velas amarillándoles la hora del orgasmo.
Trapo de corazón invíctima el tropel de las mujeres
atragantadas con el capullo terminal.
Yo no andaba en el mundo.
No intentaba lamentarlo.
No sabía
para qué sirve el cielo,
para qué el trote cerval de las ciervas frente al cazador.
De lo contrario me hubieran amado
desde el balcón de las gardenias soñado por los botones,
bajo la blusa verde, temblorosa.
Los botones apenas rosa de los pechos tronchados
por mano de uña de viento.
Yo comía mi yerba, yerba de mi pecho
que me crece hirsuta y me estorba para amar
cuando amo
más de la cuenta,
y con mi yerba comía el costillar
de los animales muertos
para desayunar.
Me adornaba con tornillos de dulzura.
En tren de abajo delante de mi muerte
con la mi mano paso tu mano niñavieja por una cabeza
tierna de gaviota derrumbada en vuelo
escupiendo en sangre mocos a mi novia muerta
con las patas parriba.
Un muerto enamorado
es polen capuleto
y me anda alborotando las abejonas muertas.
Ya me voy.
Me llevo mi costal de güesos patener
donde caerle.
Dejo mi bolsa y las praderas
de mi pecho
llenas de maña curtida.
Muerto en hombros me llevo a enterrar
en la grupa de una negra roja como higo revirao.
Lame beso parcial de olas
la vida muerta
y esto ya vale amor
contra la muerte,
almeja
chunga,
zapato roto para un pie podrido.
Frutescente
vida en podredumbre; escarabajo
que arrempuja mierda; moscona
verde de cagandería en letrina;
sanguinolento bisté tierno y deleitoso crudo
como mi suerte.
Las amorosas apestan a pezconejo
y a cosa viva con alas y sin patas.
La intemperie el espíritu les besa,
y apestan a la cosa de sangre que es tu madre
en los pelos de tu padre.
Qué hay de la vida en la lucecita que sangra el aire
abaratada por un manazo.
Como si estuviera pintada
también en el Libro de Pinturas
en aire de abanico
a su vuelo
tiñéndolo de mueca sabia
colorada solamente pamorir.
Es parásito neutro de la mano lo que es de la vida,
y lo que la muerte le debe al amor
en sombrerera
cama de puta muerta
es parásito de la puta.
Hay que sanchear porque atrás vienen los muertos
sancheando inercia y levantando censo.
Los muertos.
Descarne de Cromañón.
Los pervertidores de metales
de la carne y de la sangre abyecta dan la vuelta
a la máscara inmortal
proveyendo de cutis a las muertas.
Extasis muerto resucitado sin fe.
Ilusión de vida de amor
es y se pudre aunque se queme en acto.
Amar sin ser amao
es como limpiarse el culo sin haber cagao.
Se la maman
solos los muertos.
Los jorobaos.
Jipe Totec
se la mama solo.
Hunde cuchillo en corazón que sufre
asedio de vena ajena.
Le deja a guardar navaja.
Le da su tranquilidad.
Quedan las estrellas.
¿Quedan?
¿Por qué?
¿Para qué?
Zánganas de Espejo
finito del color de lo infinito
revoloteando un vuelo sordo
de mariposas muertas en la nada mortal.
Noche en los ojos de aguja Pintados
en la cara vaciada de porqué y de cuándo.
Una tierra como axila emplumada
así nomás nacida sin siembra
en la noche muerta de los pájaros de güesoquebrao
Amarillura de las matas verdes
de los maxilares cundidos
de alegría
en la rebullente putrefacción donde
menos que el horror
de su chicotazo vitando
el gusano
come muerte ajena
y muerte propia
come como puede
pululante
y muere
y nace
indiferente
en el hedor que queda de los días cagantes
y meadores
Los días muertos
se suceden sin espuma
en la boca de los caballos sin boca
en la solapa mojosa de los abedules
sin sombra
en las metáforas de vida
que nadie jugará a las cartas
metiéndole apócrifo
a la morra incierta
un farolazo de amores vencidos
Sangre zorra
que queda
en mi mesa solitaria
Los días muertos
queda
en el mundo una violeta de oro
filosofal
hechiza
oro de mano pudiente
opulenta de ases
oro prendedor
en oreja de muchacha muerta
que yo terregalé.
Guante de mano de aire
dedea muchacha lírica
inspirada
viniéndose
en halcones de grito
gemido glorial
como bandadas arrebatadas por la muerte
al aire
no se diga a los días
Mano halcón del aire
Más podridas que amor chupando chiches
de la arenga liberticida
(prófugas de buhardilla
ligeramente ebrias y panzonas),
jediondas redondeando día
van de picoteo por la tarde unas palomas
En su vuelo torpe y corto empapado de versos
y fotografías reveladas en misterio
de ala pesada
busca raíz el revuelo
del viento podrido
A estas muertas las entierro en el gorjeo
del aire
como al pensamiento
tumbo
que no trina más
Mortal como misterio a sí mismo sensible
a sí mismo aspirándose
el viento
matador
Pájaro muerto
parado en la antena muerta
no muere de lo que sabe
Del colmo de lo que ignora
De horas
de amanecer
no
cosa
o no señal
enamorada
en los hocicos
En la ceniza que fue
hoguera
de una trenza
morena
En la ausencia que no tiene llenadera
siguiendo el juego amigo de lo ajeno
del amor pringao:
entre piernas
que lo reprueban al mérito de la vida
de los prójimos armados
y desaparecidos
sin mi encarnadura
Brindo con las muertas y me inclino
por una que todavía tiene boca
que pintarse
y besos que pisarme en primavera
Para el amor las muertas
no son casadas
Los maridos
de las muertas se han ido todos a la guerra
y de allí todavía
no regresa
Balajú
Es amor peludo
que no deja cicatriz
Es calvo de su sueño
Y su sueño
abotagao
bótigo
va poco a poco pudriéndose
en mi nada
y en la de ellas Y vivimos
un amor
amante
que cae
por
las
escaleras
en la parranda de los boleros muertos
chupándonos
la melaza de los dedos
tiernos
la cucharada
sopera
de espíritu
espesa
la melancolitis
por la inmusa
languideicida
languidérmica
Tragándonosla,
Perro,
tragándonosla
Alto Tiemplo Alto Tiemplo
Alto Tiemblo
el gorgoreo cabrupto Alto
Tiemblo
el buche cantor
de donde cuelga
anhelante mi cadáver Alto
Tiemplo
viendo amaneceres que despuntan
desde la punta de los pies
balanceándose
Cadáver de un ahorcao
que fuera otro
aunque el mío fuera el cagao
Amor que brota del harpa
de los amores vivos
pudriéndose con temperancia
acústica
y tono de palpitar
en los amoríos crecidamente muertos
Es amor que cobra
de lo que paga
porque cuando paga
no viene pidiendo fiao
Se descuelga
y pisa tierra yerma
alas y alas de zopilote
muerto
La pelona
nuez del rey Nopo
agachao
La comilona
de los buitres
viejos
como un recuerdo niño
Niño NIÑO
Los ojotes que pela la virtud picoteando
y la mierda que tragaron
besa con el pico
Raya de carne floriada
sin labios
raya cosmética
dejo de polvo
silvestre
putrefactora
en lengua humana
la cupular
yugulada
cabeza del enemigo
en la pared de fresnos
de los rencores funéreos
Hay horizontes
bajo tierra
que parecen mandados a sembrar
por jardineros muertos
mandados a sembrar
por jardineros vivos
mandados a sembrar
por jardineros muertos
mandados a sembrar
por jardineros colgantes
de las ramas
a la entrada de los jardines
eternos
donde duerme personal
el sueño de las flores muertas
sueño de andadores desiertos
y cálices que marchitan
sonoros silencios pútridos
con rezumante hedor
de llave
de todos los culos
balanceándose
Indignidad del instante
llevándome
sin rebasar
sin merecerme
como me llevo yo
sin soportarme
indignidad
ni dignidad
ni ahimuere

Tuesday, August 05, 2008

Todas las fiestas del mañana.
Reseña de Divino Tesoro, Muestra de nueva poesía mexicana (ed. Luis Felipe Fabre, 2008)

Por Luis Jorge Boone

Descartemos el ejercicio vulgar de contabilizar ausencias lamentables y presencias inexplicables –paradójico y fatal: toda antología parecerá tener sobrecupo y a la vez carecer. Es posible leer de dos formas esas colectividades artificiales: la primera (valga el desaliñado símil), como hacemos con el repertorio de las rocolas, consiste en recorrerlas de arriba a abajo, descartar, ponderar y quedarnos con nuestra propia (sub)selección. La segunda estrategia lectora es verificar la operación matemática que el marco crítico supone (comprobar el mecanismo de inclusión/exclusión). Dichos supuestos de selección guían y legitiman (o no), y deben probar su uniformidad así como la consistencia de sus señalamientos estéticos.
¿Es posible identificar en ciertas antologías recientes un afán de incontestabilidad? ¿O será que, lectores paranoicos, les otorgamos dicho estatus, imaginando molinos de viento para luego, en guerra santa, arremeter contra ellas? El gusto a prueba de balas, la opinión blindada: cuentos que sucumben ante su inverosimilitud. Aspirar al consenso general –esa extralimitación de la estadística– equivale a ambicionar, por lo menos en cuestiones estéticas, un estéril punto muerto. Por tanto, tener en cuenta las propias limitaciones es una virtud –la que noto de entrada en Divino tesoro / Muestra de nueva poesía mexicana–, la mesura y la parcialidad asumidas: el libro “tiene mucho más de memoria –explica Luis Felipe Fabre en el prólogo– que de panorama: recoge las voces de los invitados al encuentro del mismo nombre que se llevó a cabo de marzo a junio de 2008 en Casa Vecina”. Ante la corrección política y la tolerancia a destajo, se nos ofrece (no el diagnóstico de la poesía mexicana sino) una interpretación. En principio, un vistazo al estrato de los “disidentes”. ¿Qué rasgos reconoce el antologador en sus antologados?: a) los poetas han construido una genealogía mirando hacia fuera de México; b) Gerardo Deniz se encuentra, felizmente, al final (o casi) de todos los laberintos; y c) disconformes con “una estética dominante que lleva ya tiempo en crisis”, el sabotaje y la supresión de la misma son los cuadrantes en que se mueven las propuestas.
Divino tesoro toma el relevo de la generación 65-79, objeto ya de antologías varias, y explora el segmento 76-90. Comento ahora autores y poemas que me parecen notables. Eduardo Padilla (1976), sintomáticamente con quien inicia la lista –y quien ya nos había sorprendido con el extraño Zimbabwe, poemario incómodo y sorprendente, artero gancho al hígado de la norma–, cuyos poemas incluidos prosiguen su huida de las convenciones lectoras y la crítica a la línea recta por medio de poderosas insinuaciones y observaciones tangenciales. Maricela Guerrero Reyes (1977), con su “Poema en que se retoma el Beatus Ille”, marca un momento álgido de la muestra: a partir de una casual añoranza por los espacios abiertos, la poeta dribla la pura nostalgia –marcando el camino con sátiras de imágenes campiranas y senos exuberantes que no sugieren la abundancia– y reflexiona con ironía y humor sobre la inevitable degradación del cuerpo. La serie “Antropología” de Hugo García Manríquez (1978) resume con creces el proyecto personalísimo que el autor desarrolla en sus libros No oscuro todavía y, sobre todo, Los materiales: minimalismo de una voz pseudorracional que verifica hallazgos en lo abstracto a través de contemplaciones terrenas, donde se mezclan discursos científicos con métodos líricos para bosquejar paisajes miniatura. En esta muestra de novísimos encuentro poemas destacables, redondos, del tijuanense Omar Pimienta (1978), el toluqueño Sergio Ernesto Ríos (1981), el regiomontano Óscar David López (1982) y el defeño Inti García Santamaría (1983).
Entre poemas que se pierden en el peliagudo terreno de la experimentación y los que toman riesgos formales bien sorteados, entre propuestas calibradas y otras que se encuentran en proceso de maduración, entre la grafomanía y la búsqueda consciente, encontramos muestras de una poesía, por mucho, más tradicional. Óscar de Pablo (1979), Miguel Gaona (1984), Daniel Saldaña París (1984) y Aurelio Meza (1985), entre otros, se ubican en un estrato cuyos rasgos –profundidad, cuidado formal, limpieza– se señalan en el prólogo como antitéticos al resto. Poéticas más “conservadoras”, pero los poemas no desmerecen en lo más mínimo: todo lo contrario. Destaco, entre estos últimos, “las pequeñas cosas” de Gaona y “Recámara” de Meza.
No obstante la clara filiación sudamericana que Fabre denota, me parece que hay antecedentes en el territorio nacional de estas “actitudes frente al fenómeno poético”: la reinvención de la cultura pop y el humor ágil de José Eugenio Sánchez (1965); las visiones y (per)versiones cultas y posmodernas de Julián Herbert (1971); el desmadre elevado al rango de filosofía para transitar los altibajos vitales en Ricardo Castillo (1954); la bien llevada experimentación –el traqueteo como aliento– de José de Jesús Sampedro (1950). Muchas de las poéticas ochenteras de Divino tesoro tienen una referencia en ciertas trayectorias marcadas y sugeridas en generaciones anteriores, aunque escasamente continuadas (a veces ignoradas por completo) por sus relevos inmediatos.
En el prólogo, Fabre dice que la antología es una “fiesta” donde hay invitados y no invitados. Como lector, me satisface comprobar que el futuro de la escritura poética –esa fiesta a la que hemos sido tentativamente convidados– puede comprender la coexistencia de obras diversas. Ninguna antología está invitada a clausurar caminos –eso lo hacen ciertas obras geniales– sino, en todo caso, a abrirlos. A través de esta memoria, sabemos que el encuentro de Casa Vecina no siguió una línea inconciliable con otras, sino que, ponderando las mencionadas poéticas emergentes, abrió el foro para ilustrar la convivencia de dichas poéticas con otras menos “arrojadas” pero igualmente vigorosas. ~

Fuente: Letras libres / México
Agosto 2008, año X no. 116

Monday, July 28, 2008

Sobre Mancha parte II y final

A favor: Post de Víctor Ibarra

...en principio digo que MANCHA Es, o fue, más que nada, una razón en su momento.
Cuando lo creamos, estabamos conmovidos por el medio literario mexicano, al cual veíamos como una sola cabeza que estaba oprimiendo a la poesía, y a los jovenes poetas.
Nos sentímos intoxicados, MANCHA fue la manera de desintoxicarnos. Reconozco que llevamos, o llevé al extremo este movimiento, el cual, como bien supo atinar Aurelio, retomaba las acciones de los infras y los estridentistas. También reconozco mis errores al causar daño a terceros, particularmente a los devras y a h.h, pero quiero dejar en claro que nunca se les inculpo de nada, y mucho de lo que se habla ahora de MANCHA es reconstrucción a medias:
1. MANCHA no buscó una poética, porque en principio era un búsqueda de conciencia.
2. La poesía existe, no como una estética MANCHA sino como un ideal de creación que nos separe de los grupos anteriores que, por desgracia, no hubo tiempo de difundir.
3. MANCHA estará varado en la historia literaria como una mancha, ni buena ni mala, sólo una mancha que golpeo.
4. MANCHA era un acto colectivo, un acto de poetas. Nunca se busco ensalzar a nadie, sino sólo despertar conciencias y luchar contra la mediocridad imperante.
5. MANCHA pidió disculpas públicamente, y el blog de manchaprofunda fue bloqueado por lo que murió como lo que fue: un golpe de repudio, no de odio, una locura o un delirio. Los escritos de está página atentaban contra sí mismos, contra cualquier manera de enajenación a la libertad, la libertad que no puede ser un acto caritativo, y también un acto negro, buscaba concretar lo bueno y lo malo del mundo sin reflejar una moralidad, una ética.
6. el error de MANCHA fue mi error, el error de un ideal puro insalvable con la realidad, un ideal de romper el círculo vicioso.La realidad sobre MANCHA es que buscó retomar un vanguardismo sin estética, más al estilo infra pero con los valores del estridentismo.La corta existencia de MANCHA como grupo no permitió un desenvolvimiento de una poética de grupo, y los poemas que se escribieron para MANCHA por lo general son dentro de una óptica de repudio. A MANCHA le bastó tres meses para darse a conocer en muchas partes, pero le basto un segundo para morir y renacer, sí MANCHA continúa existiendo es para enmendar sus errores y puedo afirmar que, en un futuro, con la publicación de la antología CLUB INDUSTRIAL, MANCHA, en su alineación original, VICTOR IBARRA, YAXKIN MELCHY, MANUEL DE J., habrá de morir.Hay algunos otros que han formado parte de MANCHA como el pintor DIDAC y varios grupos de sudamérica que han entendido que los ataques de MANCHA son contra una cultura enajenada y no contra particulares, cuando han sido ataques individuales han sido con base en textos o poemas, tal como sucedíó con el concurso sarcástico del POETA MÁS VIVO DE MÉXICO.Este es el blog que recrea la nueva MANCHA, que pronto pasará a nuevas manos, más específicamente a algunos infras: manchasmanchas.blogspot.com
VICTOR IBARRA
MÉXICO DF, JULIO 2008



En contra: El gremio de las divas o entre poetas te veas

por Víctor Arturo Sodoma (http://arturosodoma.blogspot.com/)


Hace poco la Asociación de Escritores de México recibió una agresión hacia sus miembros, la cual fue ignorada por los asociados; la agresión venia de un grupo autollamado Mancha Profunda la provocación era un copilado de sandeces de alto nivel, asimismo, de anónima cobardía, nadie firmaba el documento más que la misma Mancha Profunda. ¿Cuántos eran, quienes eran, de donde venían? Sólo ellos lo sabían; los siguientes párrafos son los que empezaron a circular por correos electrónicos y por el blog de dicho grupo.
El Sistema de Literatura Mexicana está gobernado por instituciones como la Asociación de Escritores de México, comandada por Joselyn Pantoja, {sic}1 la cual funciona a través de compadrazgos y amiguismos, es una institución más política que literaria, y en la cual, confluyen diversas Mafias Asociaciadas: por una parte, Leticia Luna y los de Verso Destierro, y por el otro lado, Joselyn Pantoja, Iván Cruz Osorio y devrayativa, entre otras mafias menores. ****Esto quiere decir que para ser escritor necesitas tener credenciales "oficiales".
Se autoproclama Asociación Independiente. Pero que sólo lo utilizan para disfrazar la realidad, pues son ellos quienes controlan parte del sistema literario, porque manejan los fondos para el apoyo a los escritores, pero también tienen a su disposición las editoriales, tanto independientes como oficialistas. Sin olvidar que están metidos en los distintos concursos de poesía, novela, cuento, funcionando como filtros, para que ganen sus favoritos. No es de sorprender entonces, la trayectoria de Oscar de Pablo, Jorge Solís Arenazas, Rodrigo Castillo. No sólo esta Asociación de Escritores de México, sino que hay muchas otras, como el programa cultural Tierra Adentro. Lo más grave del asunto es que significan la institucionalización de las Mafias Literarias; un claro ejemplo de que el poder corrompe, formula burocracias vitalicias, ciega la razón, y hace de los hombres, seres imparciales, corruptos y demagogos.2
Poco después pedirían perdón por su inmadurez creativa y su arrogancia de cabaret, en su blog, que por cierto borraron a las pocas semanas de haber pedido la disculpa abierta.
Esto da que a lo largo de la historia las polémicas entre poetas, las discusiones, el divismo literario, se ha manifestado por siempre. Colmar al otro, al de enfrente con un golpe certero al ego. Las criticas y aversiones pueden ser por no escribir como dicta el canon prevaleciente o por destruir al mismo canon poético, también por no formar parte del grupo “x” y ser parte del grupo “y” (contemporáneos versus estridentistas). Recodemos pues la riña de Góngora contra Lope de vega que entre sí se escribían poemas en tono burlesco agrediéndose mutuamente.
En la literatura nacional los ataques han sido a lo largo de nuestra vida literaria un hecho cotidiano.
Una de las polémicas más sugerentes fue la de los Estridentistas contra los Contemporáneos,
En el mes de diciembre de 1921 Maples Arce en su comprimido estridentista en la hoja “Actual” publicaría:
Cuánta mayor, y más honda emoción he logrado vivir en un recorte de periódico arbitrario y sugerente, que en todos esos organillerismos pseudos-líricos y bombones melódicos, para recitales de changarro gratis a las señoritas, declamatoriamente inferidos entre el auditorio disyuntivo de niñas Fox-troteantes y espasmódicas y burgueses temerosos por sus concubinas y sus cajas de caudales.3
Después en el manifiesto estridentista del primero de enero de 1923 escribiría:
PROCLAMANDO: Como única verdad la verdad estridentista. Defender el estridentismo es defender nuestra vergüenza intelectual. A los que no estén con nosotros se los comerán los zopilotes. El estridentismo es el almacén donde se surte todo el mundo. Ser estridentista es ser hombre. Sólo los eunucos no estarán con nosotros. Apagaremos el sol de un sombrerazo. FELIZ AÑO NUEVO.4
Manuel Maples Arce dice que hay una poesía hecha por afeminados (la de los contemporáneos, obvio) y, otra poesía viril hecha por los Estridentistas, es evidente que para la década de los años 20, la literatura mexicana vivía una de sus disputas más controversiales de la historia literaria nacional.
Por su parte Torres Bodet, en su ensayo; La nueva poesía escribiría:
El destino de todos estos renovadores es el de agotarse en una obra con recuerdo, pero sin perfección. La impaciencia con la que desean penetrar en la popularidad les impide gozar de este aprendizaje que descubre un día como por sorpresa, la difícil flor de la maestría.5
En una década difícil posrevolucionaria, seguía la guerra, ya no eran los balazos ni las carabinas las armas empleadas, ahora la guerra se hacia con palabras, dimes y diretes, de un bando y de otro. Pero las controversias e insultos no terminan en esa época; siguieron más polémicas, por ejemplo Paz contra Neruda, o Paz contra Monsivais. El argumento y el contra argumento, peleas casi cabareteras o de lupanar de segunda, año tras año aparece un nuevo conflicto, envidias y egos marcan la historia en la literatura no tan sólo nacional sino internacional por ejemplo:
cuando un periodista le preguntó a Vicente Huidobro -quien bautizó a su enemigo como "el Bacalao"- su opinión sobre Neruda, respondió, airado: "¿Es forzoso bajar de plano y hablar de cosas mediocres? Usted sabe que no me agrada lo calugoso, lo gelatinoso.6
De una u otra forma la riña entre poetas se ha dado de mil maneras, desde golpes, hasta el guantazo blanco por medio de la poesía misma, no obstante, ¿es necesario seguir con disputas tan inútiles o que tal vez sólo se deba a marketing? Por ejemplo, los de Mancha Profunda tuvieron un gran éxito tras el golpe dado a la Asociación de Escritores de México, su blog – el de Mancha- se disparo a números de visitas exorbitantes, el gremio poético joven empezó a hablar del caso y hasta se unieron otros mini grupos al desprestigio, por su parte la Asociación no dijo nada y dejo que las caudales siguieran fluyendo hasta que los de Mancha ya no pudieron sostener tal mentira y pidieron perdón. Por cierto ahora se sabe quienes son la Mancha Profunda y hasta se han mordido su propia lengua ya que uno de sus miembros llamado Yaxkin Melchy acaba de ganar el segundo lugar en el premio Punto de Partida.
Publicidad innecesaria, envidia, frustración, adversidades entre grupos, el perder piso (en verdad sentirse Dios), e inmadurez hacen que existan estos tipos de altercados. Sin embargo, sin éstas polémicas no existiría el morbo literario. Entre poetas podemos mandarnos bombas sonetos y contra ofender con alejandrinos atómicos, es decir, dale la mano a un poeta y te enterrara con su mirada todo su ego a tu alma.
Aunque, sinceramente, creo en lo que dice el poema de Enrique González Rojo (Ars poética) y creo que cada poeta tiene su propia belleza como cada flor del jardín.
Tan grandes los estridentistas como los contemporáneos, como los palabracaidistas, los primordialistas, los fusionistas, los poetass- serpiente, los decidentes, los debrayativos, los zero realistas, los que no tienen nombre y los que todavía esperan a leer su poema.
Para concluir quisiera agregar al presente trabajo el poema de González Rojo.
Ars poética7
En el jardín,
las flores no compiten unas con otras.
El jardinero no se anda organizando
concursos de belleza.
La rosa no luce una vitrina plagada de trofeos.
ni cuelga, en alguna de sus espinas,
la medalla del primer lugar,
el privilegio de sentarse a la diestra
del infinito.
La gardenia no lanza bravatas de perfume,
parada de puntas en su megalomanía,
contra las violetas y sus pobres vestidos de percal.
La magnolia no vive en un superlativo.
Ni su perfume es un incienso
por fin canonizado.
Los azahares no pretenden
lanzar el do de pecho de un aroma
sintonizado en lo perfecto.
En el jardín,
no hay una sola flor monárquica:
ninguna tiene el atrevimiento, la soberbia
de pensarse "la belleza soy yo",
"soy una coartada para entrever el paraíso".
"soy un poco de Dios que ha germinado".
En el jardín nadie pretende
hacer juegos florales,
ni jugar a las vencidas con sus pétalos
o sus perfumes.
Nadie carga en hombros al narciso.
No se le pagan horas extras al hueledenoche.
No se le levanta un brazo al heliotropo.
No se le da un diploma de perfección
a la azucena virgen
y su congregación de hostias.
No hay una mafia de mastuerzos, magnolias y petunias
para encumbrarse sobre las margaritas
y los girasoles.
En el jardín
cada flor tiene su espacio, su terreno,
su pedazo de estética.
La fresca calidad que la hace única.
La maceta es un nido donde aprenden
a dejar de volar todas las aves
y a soltar sus gorjeos de perfume inédito.
No hay en el jardín
un par de musculaturas que midan sus fuerzas.
No hay, como en el estadio, dos luchadores que busquen,
como par de estrellas esgrimiendo rayos,
y en la enredadera de su lucha libre,
la flor cuantitativa de su triunfo.
Seguro de ganar, el discóbolo graba el tarareo
de su cantar victoria en cada disco.
Sueños hay de victoria
que, débiles, se pierden
en cualquier vericueto de la anemia,
mientras que otros se forman
con un cerrar más fuerte de los párpados.
La lucha, la competencia,
el "a ver quién llega primero al crepúsculo"
o el "corramos de tal modo
que no pueda esfumarse un espejismo"
son, en el estadio,
la ley, la lógica, la vida,
el mundo de los rápidos, los fuertes, los hábiles,
los que quieren aventajar al otro,
ganarle por un sueño,
y sentir que su yo, su pobrecito,
se transforma en un héroe:
salta desde la mosca hasta la araña,
desde el miedo hasta el ogro,
desde el tiempo arrodillado en el espacio
hasta el Señor que dice
las leyes naturales.
El arte es un jardín.
No un ámbito de lucha de todos contra todos
donde la flor es loba de la flor.
En él no hay vencedores ni vencidos.
Por lo que más se quiera, no se siga
pensando en un hipódromo de ráfagas
cuando hablamos del arte.
Cada creación
emprende, allá en su tiesto o su parcela,
su manera muy propia, incomparable,
de andar por este mundo,
de repartir belleza a domicilio,
a nostalgia de luz,
a niña de ojos.

Bibliografía
Maples Arce, Manuel, Comprimido Estridentista en Actual # 1 Hoja de Vanguardia, México, 1921, apartado III
J. Verani, Hugo, Las vanguardias literarias de Hispanoamérica, México, Fondo de Cultura Económica, 1990. p. 95
Torres Bodet, Jaime, Contemporáneos: notas de crítica, México, Herrero, 1928. p.29
Internet
Mancha, El sistema de literatura mexicano, consultado el 25 de Enero de 2008 en:
http://manchaprofunda.blogspot.com/
Zambra, Alejandro, Neruda al pil-pil, consultado el 11 de julio de 2008 en:
http://www.lun.com/librerias/prt_em.asp?idnoticia=C381888984588542
González Rojo, Enrique, Ars poética, consultado el 12 de julio de 2008 en:
http://www.enriquegonzalezrojo.com/

Monday, July 21, 2008

Textos (a favor y en contra) sobre el fenómeno MANCHA

Parte I

Estoy harto de que asocien a Devrayativa con MANCHA. Pero también estoy harto del prejuicio que se ha hecho del movimiento MANCHA por una parte y por la otra de la actitud de Víctor Ibarra quien, al verse acorralado, no encontró otra solución más que atacar con más fiereza y (cabe decirlo) con mayor miopía. Todos, Manchas y Anti-Manchas, vamos en busca de una nueva literatura mexicana, creemos en su existencia potencial. Creo que aquí el principal problema es una lucha de egos: Ibarra en una esquina, con su outfit de enfant terrible y genio incomprendido, y el gremio que se sintió agredido en la otra. Solución: LEAMOS MÁS Y CHILLEMOS MENOS. Esta serie de posts están pensados para hacer surgir lo único que faltó en la "polémica de la mancha:" DISCUSIÓN. Comienzo con un leve esbozo de lo que pienso que es MANCHA, su antología y su revista, pero seguirán textos de otros autores (a favor y en contra) de este fenómeno.

PRIMERO: La innovación que nos ofrece la mayoría de los poemas y conceptos de MANCHA son refritos de las poéticas vanguardistas del siglo pasado: Ruthersnak y su lenguaje onomatopéyico son hijos Hugo Ball (Dadá en general) aunque la idea original haya salido de Carroll (podemos decir que, en su afán por "modernizar a Carroll, Ibarra descubrió a Dadá). El poema de Víctor Ibarra en MUTANTE, donde se repite manchamanchamancha (y que fue su "comercial" en la blogósfera) es un Huidobro revisited (ambos buscan lo mismo: la deconstrucción del lenguaje). La manera tan agresiva en que se presentó el grupo es una reminiscencia de los desplegados que los estridentistas pegaron en las calles de la Ciudad de México en el primer cuarto de siglo. No veo novedad alguna en todo esto, a no ser lo que se ha venido a llamar "la ilusión mesiánica apocalíptica" de Ibarra. Yo no estoy completamente de acuerdo: al fin y al cabo todos los poetas somos ególatras (hasta cierto grado). Lo que veo aquí es más bien un chico que se sabe talentoso y que no sabe cómo decírselo a los demás. Una necesidad imperante de que se hable primero de él, como si hubiera algún miedo de que se le olvide como se pretendió olvidar a Maples Arce o a los infrarrealistas. Ahora bien, ¿la poesía mexicana necesita otro "ismo" que agregar a su colección? ¿Se pretende crear una escuela, un "manchismo"?

SEGUNDO: Trifulca es una palabra bella: al pronunciarla se siente en la boca una explosión suave pero explosión al fin y al cabo: ¿qué esconde esa palabra? Pleitos, Agarrones, mentadas de madre (algunas de ellas muy poéticas como "x+1 para todos ustedes"), en fin, la literatura como un ring. ¿Es eso lo que desea Ibarra? ¿Un round con los que considera poetas mediocres? En ese caso sugeriría la implantación de un ring como el de Tumbona ediciones, para liberar estrés y limar asperezas.

Durante un tiempo se dijo que no había poesía que sustentara a MANCHA. Quien lo dijo ahora participará en una de las lecturas organizadas por Trifulca, por lo que me imagino que ha cambiado de opinión. No sé si esta persona esté ahora de acuerdo con los ideales de Mancha, en cuyo caso le deseo la mejor de las suerte y le pediría un poquito de congruencia en su posición. Lo que sí se es que MANCHA es un proyecto serio (pese a la envoltura de "terrorismo" que se ha querido ver alrededor de él), que tiene una plataforma, una revista y varias aontologías. Antes de echar el asunto a la basura, le pido sobre todo a sus detractores que LEAN ESTOS TEXTOS y me ayuden a definir qué pasó con MANCHA. No le saquen, por favor. Y también va la invitación a los manchófilos, que nos vengan a platicar amigablemente (no aceptaré ni una sola mentada de madre, de ninguna de las dos partes) qué es o fue Mancha y qué proponen a la literatura.

Un abrazo muy cordial (LA FRATERNIDAD ANTE TODO)

Aurelio Meza

LINKS:
http://www.manchaprofunda.blogspot.com/
http://saturacionx.blogspot.com/